Reseña

Cumplieron

Lo importante era, supuestamente, no perder; y con eso cumplieron. Pero el primer tiempo no estaba en Puerto la Cruz el Santos que conocemos. Corrijo. Estaba el Santos que sí conocemos, el sublime y ridículo a la vez. Especialmente Cejas, cuya misión especial era regalarle la pelota al contrario en cualquier lugar del campo y en el momento menos apremiante. Es nefasta la actuación del argentino, y debe haber ya un correctivo en serio. ¿Se atreverán?
Haber empatado le permite seguir de líder del grupo, esperando a que sus otros dos vecinos se desgarren entre ellos. Por grandes ratos del primer tiempo, el Santos de ayer se parecía mucho al Santos de los primeros 15 minutos contra América, y a eso no se daba crédito. La calidad existe pero como que se proponen esconderla por un buen rato. Las malas entregas de balón seguían vigentes como misión especial a cumplir. Tenían la pelota pero no la querían.
El segundo tiempo de ayer se pareció al segundo tiempo del sábado en el Azteca, pero sin anotar tres, sólo uno que fue magistral, de toques finos, trazo de Quintero al espacio a Orozco y éste generoso con Peralta le ordenó que la empujara. Pero 45 segundos después del gol lagunero, les debieron haber empatado fácil. Y ahí volvió a aparecer ese Santos genial y sublime que rápido pierde la memoria, se ensucia solo, se encarga de ser su peor enemigo y descompone todo.
La seguía teniendo Santos pero sin saber cómo avanzar. Como que todo lo olvidaron. El gol venezolano llegó en un despeje tonto verde cuando alrededor del balón había hasta 5, pero sin saber qué hacer. La perdieron, se desparramaron, Oswaldo la rechazó y la casa la empujó. Merecido el gol en contra por lo mal que habían jugado mucho rato. Merecido el empate porque al menos, por lapsos, se acordaron que están obligados a calificar. Se les felicita porque cumplieron aunque pudieron y debieron ganar.