Reseña

Cruz, alas, cuernos, garras, ladridos y rezos

No es casualidad. Los equipos que logran tres o más victorias seguidas en cualquier momento del torneo, tienden a calificar con mucha fortaleza. Cruz Azul y América ya cubren ese requisito; los vamos a ver en postemporada. En apariencia es muy temprano para afirmar algunas situaciones pero ya se observan consistencias. La cruz no parece tan pesada para los cementeros. Las alas de las águilas se abren cada vez con claridad para volar. Los cuernos del demonio y sus diabluras se quedaron en el infierno.
Sin embargo los cuernos de las Chivas ya no dan topes. Las garras de Pumas se afilan pero las de Tigres están chatas y las de Jaguares, cuando las muestran, dan miedo. Los ladridos de Tijuana se desvanecen. Los rezos de Santos se escuchan pero necesitaron mucha ayuda del diablo. Es sano que se establezca con claridad dicha cooperación celestial venida del infierno. Las oraciones hicieron su labor gracias a los pecados capitales del demonio.
Los gallos pierden energía para cantar; ni ellos mismos se despiertan. Al camote se le ocurrió ponerse agrio en el puerto. La pandilla se volvió a atorar. Michoacanos y guanajuatenses se pusieron muy de acuerdo para desentonar. Los del Caribe anuncian que un huracán los va a desaparecer porque sólo puede llevarse a uno, si no, también agarraba parejo con los tiburones. Los nuevos “televisivos” dieron la sorpresa. La jornada 5 siempre es medular para observar consistencias.
Tenemos un torneo cerrado, con cercanía entre muchos, y eso es lo atractivo. Del lugar 4 al 17, sólo hay tres puntos de distancia. La competencia se aprieta, todos pueden acceder a mejores posiciones. Es el encanto mexicano que ofrece variedad porque los presupuestos trabajan con libertad. Cada institución tiene la obligación y la capacidad para hacerse varias preguntas serias. Ejemplos: Chivas parecía que destacaba y Tigres presume todo. ¿Serán capaces de reaccionar?