Reseña

Contentos con poco

Debido a lo precario del torneo para Santos pues apenas lleva tres victorias, haber ligado dos triunfos y contar con 2 éxitos en patio ajeno, tal parece que con eso tan raquítico, alcanza y es suficiente para mostrar cara amable. Ni modo; es lo que hay y a ello nos han venido acostumbrando. Son otros tiempos; momentos complicados que repercuten en todos los ámbitos.

La osadía de jugar con las 3 “Jotas” (Furch, Tavares y Rodríguez) en Querétaro impuso su ley pero atrajo al miedo. El riesgo estaba cantado y al rival lo invitaron a poder atacar. El planteamiento funcionó porque eran los “gallos del corral de enfrente”. Contra Monterrey al lado del Cerro, imposible jugarle así. Por mientras, se aplaude lo poco que han brindado.

No tengo derecho a pensar como aficionado ni a tener ilusiones de tal. Los 4 partidos que Santos tiene pendientes, tres normales más el del diluvio en Monterrey, pueden conceder falsas esperanzas. Pero primero lo primero. A ser recatados en lo que falta por suceder, no marearse nadie, entender las conductas de los otros equipos, vigilar los frutos de quienes aspiran a lo mismo. ¿Calificar? Palabra prohibida, por lo pronto.

Se supone que las desgracias del semestre actual, ya acontecieron; no habrá peores. Ante ese enigmático supuesto, es razonable solicitar que todos se apliquen en sus comportamientos afuera y adentro del campo. Los que tengan que rectificar, que lo hagan, primero acudiendo a su conciencia y luego a la integridad. Que se dediquen a ser dignos sin escatimar esmeradas correcciones. La victoria en Querétaro invita a cambiar la conducta y solicita limpieza de espíritu. Esto no es poca cosa.