Reseña

El Club Santos del 2015

Los casi 6 meses del 2015, para el Club Santos, se pueden resumir con diferentes enunciados y fechas. Empiezo con la presentación de conceptos emanados del seno interno de la institución. “Nuevos liderazgos. Estoy Cansado. Estoy decepcionado.

Pánico. La culpa es de los árbitros. Xenofobia. No tomamos decisiones populares. Marzo 24, Mayo 14, Campeonato y desfile”. Lo anterior, requiere sus dosis de atención y explicación.Como cualquier acto planeado de la vida, el Club Santos fue teniendo transformaciones medulares a lo largo del primer semestre del actual año.

No debemos pecar de ingenuos ni faltos de memoria. No podemos quedarnos sólo en lo inmediato, en el campeonato conquistado, porque sería esconder toda una inmensa realidad que no debe volver a presentarse como las declaraciones fuera de contexto contra árbitros y jugadores propios.

Eso sería no ser campeón, sería no entender el mensaje del campeonato.La vida de campeón exige comprender las necesidades e ilusiones de las partes, y modificar sustancialmente conductas, con madurez y cariño.

Las fechas expuestas renglones arriba son testigo fiel de cierta turbulencia que indicaba un alto, no eran el presagio del campeonato, y menos de la inmensa alegría del desfile. Las pausas provocadas para no tomar decisiones populares, hoy deben someterse al juicio de los hechos verdaderos.

El entrenador se había equivocado mucho con tanta declaración fuera de sitio, y por eso, la afición lo rechazaba.El campeonato fue un bálsamo, no como producto del trabajo, sino proveniente de un arrepentimiento por malos comportamientos.

Se rectificó a tiempo, el silencio fue el gran aliado y la medicina perfecta, la humildad convocó a las capacidades existentes, y juntos, debido a una jugada genial de Jorge en Tigres, todo se presentó como maravilloso y hasta fácil. La manera perfecta de eliminar a Chivas se antoja irrepetible. Las goleadas de la final quedan para que nadie las iguale en la historia de los torneos cortos.