Reseña

El Club Santos hace bella y preciosa a la Comarca Lagunera

Los 31 años del Club Santos, obliga a traer la historia al presente, a regresarnos, ir al pasado con cautela, nostalgia y verdad. Es hacer un esfuerzo para no olvidar los momentos cruciales, críticos, melancólicos, enternecedores, simpáticos, alegres, decepcionantes, singulares, emocionantes. Gracias al Club Santos, se ha obtenido un enorme logro, probablemente el más grande de todos: la IDENTIDAD que le ha dado a La Laguna. ¡Feliz cumpleaños!Tratar de plasmar todo lo ocurrido, es imposible, porque lo provocado ha sido intenso y en muchas direcciones. Alegrías, triunfos, desesperaciones, rencores, gratificaciones, campeonatos, salvaciones, desprecios, reconocimiento nacional, visitas a Los Pinos, algunas mentiras expuestas, pláticas llenas de fervor, comentarios en reuniones sociales y familiares. Todo eso, profundo, bello, estremecedor, único, contagiante, capaz de impulsar a más.En el cumpleaños se debe celebrar la pobreza y la opulencia, la riqueza y la urgencia, la desesperación y la fiesta, las carencias y la abundancia. Dos estadios muy distintos, grandes jugadores de impacto inmediato, entrenadores con perfiles dicotómicos, dueños de buena voluntad, y hasta un encarcelado. Las intenciones siempre han sido generosas, los dineros faltaban y también sobraban. Las ideas fijas, no claras o definidas, con rumbo incierto, precavido y de beneficio a la comunidad.Las angustias del descenso rondaron; los trofeos de campeón están en las vitrinas, jugadores laguneros surgidos, otros aquí cuajados o reconstruidos. El Club Santos hace bella y preciosa a la Comarca Lagunera. ¿Alguien lo duda? ¿Hay quien se oponga? La relación entre institución, gobiernos y población, no exclusivamente la afición, ha  estrechado lazos humanos, ha creado vínculos sensibles, emotivos, vivificadores, que saben sanar y conocen la fórmula para estimular a un mayor desarrollo del hombre. Sin el Santos, no seríamos lo mismo. Gracias Santos por existir. Feliz Cumpleaños.