Reseña

Campeón de algo

Con la libertad que el periodismo no concede, el presente escrito se inició a las 11 de la mañana de ayer martes, doce horas antes de terminar el juego Santos – Puebla en la final de Copa. Voy a suponer que el nuevo campeón de Copa es Santos. He aquí un atrevimiento y el primer error. Pero si Santos no es el campeón, aparte de averiguar con detalle qué sucedió (le podemos echar la culpa a la lluvia) sería no comprensible tal hecho, apto para externar: “Apaga y vámonos”.Santos Campeón de Copa. ¡Felicidades! Tenía que serlo por dos motivos sustentables. Tiene mejor plantel que Puebla, y se jugó en casa. Nunca antes, Santos había tenido una final tan fácil. No desprecio al Puebla ni lo que haya acontecido; es la secuencia de una lógica. Ganar la final de Copa era presumible, predecible, aun tomando en cuenta todos los imponderables. Haya sido como haya sido, Santos es Campeón de algo.Este logro es importante y se le felicita a Orlegi, al Santos y a la afición. Espero que todos sepamos valorar este campeonato porque algo mejor deberá atraer, y por lo tanto, traer. No sólo nuevas ilusiones, sino algo más de credibilidad. No poder ganar en siete partidos seguidos en el torneo es tema que al ser campeón de copa, se debe superar para pensar un poco más en positivo. La molesta lluvia que apareció desde las 4 de la tarde, podía hacernos suponer que el destino de la copa, sería diferente al aquí supuesto.Ya son las 6 pm de martes (usted lee esto en miércoles) y la intención junto al presagio, es el mismo. Santos es Campeón de Copa. Ayer tuve la oportunidad de contar con la presencia de la copa en el programa de televisión, y contra la enorme superstición, levanté la copa, la toqué. Yo no jugué, ni puse la alineación ni ordené los cambios. Mi papel hoy martes 4 de noviembre es sostener que Santos es campeón. Si no lo fue, no es mi culpa ni mi responsabilidad. Felicidades al Campeón Santos.