Reseña

El Campeón más sorprendente

Las 36 finales ya jugadas en los torneos cortos, nos ilustran sobre el campeón en turno, el que fue hace 16 años, el que alzó la copa en el año 2006, el que recientemente lo hizo, y el que pronto (el próximo domingo) lo será. Los nombres de los equipos y las veces que han obtenido el galardón, supongo que usted los recuerda, los conoce, pero eso no permite omitirlos. Toluca destaca muy por encima de todos. Pachuca le sigue en aplausos. Santos y Pumas no se olvidan.Le dejo de tarea completar la lista de los nombres que faltan. Sólo le recuerdo que los que ahora están en la final 37, ya alzaron la copa alguna vez, para que no los olvide. A usted: ¿Cuál campeón le ha sorprendido más? Una respuesta simple y rápida es: Ninguno, porque por algo llegaron a la disputa distinguida, por razones obvias tuvieron acceso a la presea y la consiguieron. Felicidades a todos.Ser campeón es único, idílico, repetible, insaciable porque vuelven a desear más, la prueba está que Tigres y América ya lo fueron, y en esta semana disputan lo mismo. Todo plan, contratación, entrenamiento, presupuesto, juego, esfuerzo y gol, busca llegar a la final y ganarla. Es como una utopía que la vida ofrece para los que ostentan calidad y compromiso. Podemos imaginar que Santos mereció ser campeón cuando perdió semifinales. También podemos afirmar que en cuanto a goles anotados en liguillas, se extraña a León y Santos (campeones alguna vez) porque su productividad anotadora, es elocuente, arrollan, y más si los comparamos con los terribles y nefastos empates a cero que ahora se han presentado. La final es motivo de orgullo para el país, con los participantes que sean. Ser campeón no es motivo de sorpresa porque con llegar a la final, se tiene el derecho y la obligación de quedarse con el trofeo mayor.