Reseña

Bendita derrota para inteligentes

Cuando hay inteligencia y buena voluntad, a la mitad del camino, habiendo sido tercer lugar general, una sacudida es buena. Bendita derrota en Tijuana. Las posturas, no triunfalistas, pero al menos con cierta soberbia, no dejaban ver los verdaderos defectos del Santos. La victoria en Monterrey, donde mucho tiempo atrás no se ganaba, benefició en su respectivo torneo, pero perjudicó para ver el supuesto avance.El individual error de Alanís abrió el camino del triunfo fronterizo. Pero, con minuciosa búsqueda, el segundo gol “caliente” viene de un balón inocentemente perdido por Cejas a quien se le felicita por su acierto contra León pero (otra vez) causó más estragos realmente, que beneficios, porque van a seguir dándole toda la confianza, a pesar de que no contribuye al crecimiento del equipo. Por eso, la derrota, esta goleada, es bendita y debe ser de mucho provecho para los inteligentes que sepan captar los mensajes de la caída.Los que realmente estén interesados en el desempeño del plantel, deberán detenerse a meditar en base a lo sucedido. No fue la venganza de Daniel Guzmán la que se apareció, tampoco la inocencia de Tavarez a quien le estorban las piernas. Es un diseño fraguado más para esperar lo fortuito a favor que la estrategia encaminada a la victoria. Bienvenida la derrota (para los de corazón arrepentido) porque de ellos será el reino de la liguilla.Los aduladores tienen derecho a enviar mensajes de aliento pero que también estén acompañados de ideas críticas para hacer mejorar a todos. Si Quintero no comparte el balón y por consecuencia lo pierde, es actuar contra el equipo. Si Pedro ya lanzó mensajes en contra del # 3 verde, que ahora lo haga mejorar, después de 22 meses de conocerlo. Ahí está la enseñanza de la derrota. Hacer mejorar a cada jugador; no encuerarlos al aire sin sentido y hasta con cierta falta de respeto. ¿Nos podemos entender? ¿O necesitan otra goleada para captar el mensaje?