Reseña

Bailar con la más fea

Visitar a Tigres es como ir de gala a la fiesta pero bailar con la más fea. Antenoche vimos un gran juego, no tanto por las emociones en las áreas, que las hubo, sino por el orden táctico de ambos y por las pinceladas técnicas que nos regalaron los contendientes. Este Santos, el rival de Lobos y Tigres, augura agradable semestre. A la más fea la sacaron a bailar aunque se rehusaba a ello. La hicieron ver todavía más fea de lo que es aunque su gente luzca nuevos ropajes de campeón.

Santos, en el primer tiempo, no intimidó a Guzmán, y eso fue su único faltante del partido. Cobró conciencia de ello a tal grado que en la parte complementaria fue muy diferente, pudiendo haber perdido 3 a 2, o simplemente empatar a dos, que lo mereció. A cada jugador lagunero le correspondió bailar con una distinta fea, y casi todos no perdieron el paso, ni el ritmo, ni la cadencia.

Felicitación especial para Gerardo Arteaga; a él le juntaron muchas feas y el joven, se puso guapo, las maquilló bien para destacar en sus funciones. Entre De Buen y Vázquez se esmeraron para incendiar el Volcán pero con arena del desierto. Los dos goles de la fea, fueron elaborados por ella pero algún lagunero intervino varias veces antes de que entraran. Explicándome: fueron goles válidos pero sucios.

Las funciones de Rodríguez deben replantearse. Jugar con las “3J” al frente fue una graciosa osadía. Se notó la ausencia de Osvaldo. Isijara puede aportar más. Abella, como lateral, al igual que Arteaga, se le juntaron las feas.

Cris Martínez con poco en el campo, debió entender que acá es necesario destacar con capacidades. El pasaporte sirve pero no es todo. Furch tuvo el empate y Tavares es el nuevo consagrado. El semestre está para bailar con guapas y feas.