Reseña

Atenta invitación; la fiesta es en el Infierno

El que pretenda ser campeón el 20 de mayo próximo, tendrá que pasar la peligrosa aduana de Toluca con visa exclusiva del averno. La fiesta de este torneo va a celebrarse en el Infierno, y están invitados Morelia, Monterrey, Santos, Tigres y América. Si Pachuca, Tijuana y alguien más, pretenden darse por enterados, son bienvenidos.

Sólo se les avisa que lleven ropa cómoda, no de gala, porque la quema va en serio. Hoy le tocó al Infierno organizar la ceremonia.

Es el nuevo momento para conocer la verdad de los que se proclaman inmejorables, grandes, trascendentes, incomparables, inigualables. Hoy, el Demonio ha impuesto su ley, y lo peor, es que conocemos sus alcances malignos. No es invento y nadie estará obligado a acudir a la fiesta. El que pretenda hacer acto de presencia, sabe a qué se atiene. En el Infierno no suelen tratar bien a los forasteros.

Están cordialmente invitados los que se esmeraron durante 15 jornadas para destacar. El Diablo ha rebasado las expectativas y está organizando todo el festín. Pudiera ser que algún atrevido, como buen retador, intente quemar el Infierno con buenos modos. Queremos verlo para creer. Los desplantes propagandísticos, publicitarios y de falsa postura tendrán que pasar por enfrente del Infierno, tocar tímidamente la puerta, ingresar e intentar salir ilesos.

En el Infierno están los pecadores, los que se han portado mal. Es la ocasión propicia para hacer la misma fiesta pero no al estilo del Diablo, sino con bondades, bienaventuranzas y ejemplar conducta como si de rebelión se tratara. El Demonio es cruel, lo ha sido en el torneo, ha pisoteado a todos, y ahora se ha tomado el detalle de invitarlos a su casa, en sus dominios, para volverles e enseñar qué clase de mal es capaz de hacer.

Eso sí, la invitación es atenta y cordial. La fiesta será en el Infierno.