Reseña

Analfabetismo emocional e intelectual

Antes, ser analfabeta, se refería exclusivamente a no saber leer y escribir. Hoy, ese concepto se ha modificado radicalmente. No saber usar la cibernética, no poder ejecutar una aplicación, no entender el sentimiento del otro, no detenerse a interpretar las emociones (propias y ajenas) es ser analfabeta.

El mundo, afortunadamente, ha cambiado para bien. Saber, con imaginación, intuición, predicción y proyección estimada, que algo no va a funcionar, tarde o temprano se descubre porque los síntomas se detectaron antes. Eso es ser analfabeta.

No tenemos derecho hoy en día a ignorar algo, lo que sea. Para eso se inventaron muchísimas herramientas tecnológicas. Darnos cuenta que Santos podía entrar en serios problemas de descenso no era cuestión de gustos, malas vibras, desviaciones emocionales o ignorancia.

Tampoco era tema de fe, usos y costumbres; porque eso no va a suceder. Eso es (fue) ser analfabeta. Y un analfabeta causa muchos daño porque ignora su realidad, se auto engaña y provoca engaño a otros. Es peligroso.El iletrado se transforma en enemigo de la verdad porque además abre ventanas al nuevo mundo que lo espera regocijante para compartir con él sus avances. Santos está en serios problemas.

Parece que eso ya le quedó claro a todos, incluyendo a los analfabetas porque éstos, esconden su presente e intentan destruir la realidad con falsas posturas. Benditos los cambios que parten de un convencimiento que en esencia no necesitaban de ningún estudio para conocer los hechos.

Anticipar el futuro con sustento, es parte de una ramificación de la ciencia que siempre acompaña supuestos para luego ratificar sus posturas. Si algo está diseñado para que no funcione, pues no va a funcionar.

No saber eso, en tiempos modernos, es ser analfabeta. Y de lo intelectual se brinca a lo emocional, a lo que duele en el alma. Los cambios que se necesitan hacer no requieren de mucha demostración.