Reseña

Ambos debieron haber ganado

La obligación permanente de Tigres, gracias a su gran plantel, es apuntarse para ser el mejor. No es necesario prometer el título; con jugar como el primer tiempo de ayer, basta, para anunciarse solo.

Sin su eje europeo pero con fuerte presencia en el campo, mareó al Santos y lo obligó a respirar profundo. Tocaban y tocaban los amarillos como si no hubiera oponente. Una gran pelota al palo de Hinestroza hizo vibrar pero fue todo. Luego “San Agustín” nos recordó que está para trabajar con grandeza.No le importó a la visita que algunos de ellos no hayan estado juntos hace meses o no fueran titulares.

Manejó el partido, se encontró (en apariencia) a un Santos agotado por todo, o lo cansó, porque andar corriendo atrás de la pelota, es muy desgastante y frustra la creatividad por eso los nuevos laguneros no podían fabricar.

Para el segundo tiempo, como un segundo acto, el terror se hizo presente sin llegar a vestirse de gol pero las entrañas de las redes fueron tocadas por ambos. Otros dos balonazos de Santos al palo; uno con el suspiro atrapado.

Por el centro, destruyendo a la defensa con buen y exquisito futbol, Tigres metió una, una dama, siempre las damas,  (la asistente # 2) se opuso a ello, se lo negó, y luego, otra vez el recién casado “San Agustín” robó un par de pelotas cuando llegaron a olerle su aliento.

Con esta reseña, Tigres pudo, quiso y debió haber ganado. Con las tres pelotas en el palo, Santos pudo, mostró que quería, mereció y debió haber ganado.Dos ganadores en un gran empate sin goles. Inusual pero aconteció para gratificación de la concurrencia que se dio su ligero baño de sol.

Prometedor lo que Santos ofreció, recordando que enfrente estaba un gran Tigres a quien en cierto sentido, le estorba el francés porque intentan jugar mucho para él; y ayer, el reparto de los regalos era equitativo.

Singular encuentro que exige ir a la profundidad del futbol para saber extraerle su fruto porque cuando ambos debieron haber ganado pero sin anotar, el cerebro se niega a entender razones.