Reseña

Ahora la afición tiene que ser campeona

Para la afición lagunera que quiere a su equipo Santos, le ha llegado su momento de otra verdad. Ahora la afición tiene que ganar el campeonato porque las condiciones del Club Santos necesitan mucho mayor apoyo. La alerta sólo pretende advertir, no condenar y menos angustiar. Se entienden los nuevos y diferentes tiempos, por eso es la ocasión más propicia para aportar aliento y cercanía a la institución que tanto se ama desde muchos años atrás.
Si en 4 distintas ocasiones (1996, 2001, 2008 y 2012) fue campeón y en otras tantas situaciones los subcampeonatos han adornado al Santos, todo esto señal de grandeza, ahora, con signos obvios y sensibles de requerir apoyo y ayuda, se exhorta a la afición a que haga de nueva cuenta su papel, pero ahora con mayor dedicación. Los grandes placeres que el Club Santos ha propiciado, tienen su mensaje propicio y apto para los de noble corazón y buena voluntad.
Lo acaba de afirmar Oswaldo Sánchez casi como vocero oficial de Orlegi. El capitán del equipo reconoció el pasado viernes que faltan recursos humanos y económicos pero que espera les alcance con lo que ya existe como gran activo del club. No necesariamente lo caro es eficiente. También con lo mismo o hasta con menos, se pueden lograr grandes hazañas. El segundo lugar obtenido en el torneo recién terminado, ahora sin Baloy, puede lograrse de nueva cuenta.
Si el Club ya fue campeón, ahora le corresponde a la afición ser campeona con su entusiasmo, generosidad y apoyo. La sinergia se necesita siempre; ahora se avecina un crucigrama incómodo pero debe resolverse conjuntamente club, equipo y afición, porque el entorno es, si no hostil, al menos menguado, minuciosa y previsiblemente arduo. El recado está a la vista de todos y su lectura es simple. Los dos torneos que se avecinan para el siguiente semestre son de exigencia con mayor grado de dificultad. Se abre el espacio para que la afición haga su trabajo, juegue, y también, igual que su equipo Santos, quede campeona.