Reseña

Afortunadamente no jugará Guardado

Aunque parezca inapropiado y la postura no sea acorde a voces inteligentes, la ausencia de Andrés Guardado será de mucho beneficio para el juego ante Alemania. El nacido en Atlas, no aporta significativamente. Hace bulto que no es lo mismo. Ha tenido la dicha de que “todo mundo” lo elogia pero no se han detenido a observar con lupa su real actuación. No es cuestión de gustos, preferencias o apreciaciones; es tema de observación precisa y constante.

Como ejercicio para afirmar o desterrar la idea de que Guardado no aporta, me di a la tarea de apuntar qué hacía en el juego contra Rusia, rival que no llega a sinodal.

Con papel y pluma en mano, empezó el juego, listo para apuntar sólo lo que el “holandés” hiciera; bueno, regular, muy bueno, malo o deplorable. Al minuto uno la entregó mal para que su compañero la perdiera. Al minuto 2 la entrega más mal que la anterior ocasión.

Con eso tuve para reafirmar mi postura. No mejoró.

Pasado un rato, me dije: Veamos qué hace Guardado cuando le llegue la pelota. Para mi fortuna (desdicha del Tri) la volvió a entregar mal, más mal, al intentar hacer un trazo cruzado de más de 12 metros. No más seguimiento.

Fue suficiente sufrimiento y deterioro al equipo aunque el entrenador piense lo contrario. Para algunos, parece que el mundo se acabará porque Guardado no estará.

Es exactamente lo contrario. Con el hombre que el “inventor” responda a tal ausencia, el que lo supla hará mejor la función. Guardado no filtra un balón con ventaja, sólo lo retrasa apoyándose, no acompaña ni se hace presente en las anotaciones. Como recordatorio, Herrera ha intervenido directamente con trazos precisos en varios goles del actual Tricolor, no sólo el de Confederaciones. Bienaventurada la ausencia de Guardado, se pierda o se gane. Es cuestión de no confundirnos y no enredarnos.