Reseña

¿Existen argumentos para creer en la Selección Mexicana?

Algunos de los que no pudieron obtener el boleto, están de regreso. Parece que ya los perdonaron. Se les hizo a un lado con sólidos argumentos porque además su reciclaje era pernicioso. Insostenible poder sostenerlos. Ya que la tormenta ha pasado, y Brasil se aprecia con otra cara, han vuelto a aparecer con el mismo romanticismo de antes, casi pidiéndoles disculpas, pues por eso fueron a verlos a su casa; Europa.
Dos preguntas. ¿Los cortados pero que juegan en México, hoy no convocados, (Salcido y Torres Nilo) ésos definitivamente ya no funcionan? ¿Sólo los europeos tienen perdón? Al intentar conciliar estas dos preguntas, se puede concluir que es la geografía y la mercadotecnia, las que mandan. La calidad de futbol actual no importa, caso Guardado y “Chicharito”. Andrés ha sido descartado por su nuevo equipo. Javier sólo entrena y calienta. Sin embargo, sus “culpas” se las han limpiado.
No existen variables bien definidas para evaluar a Miguel Herrera. Menos se cuentan con elementos de valor para enjuiciar a todos los responsables de la zozobra. ¿Quién asegura hoy que los no participantes ante Nueva Zelanda, expondrán capacidades inéditas en el mundial? El perdón tuvo su propio pecado. Se ha llegado a tener que recurrir a lo mismo para visualizar, en julio próximo, lo de siempre. Aunque ellos ya fijaron su meta alta para el mundial, los argumentos no aparecen con ningún notario.
Está muy claro, por obvias razones, que en el grupo de México, sólo existe un boleto. Nigeria se puede parecer a Camerún. A Croacia se le peleará con empuje mexicano, y se acabó la tarea. Lo importante es que cada seleccionado sepa aportar algo distinto pero eficiente. Y ahí radica el verdadero problema. No se trata de saber si están comprometidos o no; eso es infantil. El tema va más allá de los argumentos que ni el mismo entrenador aporta. Creer es asunto de capacidades, no de fe; y menos de echarle ganas.