Cartas oceánicas

El sorteo de Ricardo Peláez

Buena suerte para Ricardo Peláez, a partir de hoy su trabajo, si Justino lo deja, será encontrar rivales y lugares que ofrezcan situaciones adversas a la selección. Simular la fase de grupos y ofrecer al técnico escenarios crueles para ensayar es su obligación. La comunicación Herrera-Peláez garantiza buena planeación post-sorteo y pre-mundial. Lo interesante es ver si Peláez se atreve a ejercer de director deportivo o es otro empleado comercial del Tri; un office boy, vaya. Habrá partidos para rodar al equipo, otros para calarlo, darle confianza y también, para hacer caja. No es pecado. Lo jodido es que a 7 meses del Mundial y visto el Hexagonal, den mayor importancia al puesto de tesorero que al de Peláez. Conocido el grupo, un sorteo sirve para amarrar rivales clasificados y en competencia, relacionarse con técnicos mundialistas y literalmente ofrecerse como sparring. El actual nivel no está para exigir, menos para invitar selecciones a jugar en la sede financiera de la Femexfut: Estados Unidos. Los europeos aceptarán partidos en su casa o cerca de ella, llevando mano en taquilla y derechos de Tv. Igual los sudamericanos. Ningún cuadro de nivel cruzará el Atlántico o el continente para jugar con México en febrero, marzo o abril. Antes de su lista definitiva, Herrera deberá contrastar su equipo contra selecciones de perfil y para ello tendrá que desplazarse y la dirección deportiva sacrificar dinero. El Tri jugó 12 partidos previos a Sudáfrica: 6 en Estados Unidos, 2 en México y 4 en Europa (seis de ellos ante selecciones mundialistas). A la selección de Aguirre le montaron una escenografía. Peláez debe mostrar carácter y levantar la voz por una preparación independiente a su televisora. Ojalá se atreva.