Cartas oceánicas

El portero y la señora

Los narradores tienen la difícil tarea de asignarle a Gianluigi Buffon un lugar en la historia: ¿Quién fue aquel jugador de los mil partidos? Preguntarán los niños; un líder, un capitán, un rival, un amigo, un ejemplo, un héroe, un campeón, un ganador, una leyenda o un portero de futbol. El día que se vaya, no será fácil definirlo. Afortunadamente están las matemáticas, que prestan un gran servicio a este juego cuando ya no llegan las palabras. Mientras la historia decide el sitio exacto del guardameta italiano, los números la asisten: 8 campeonatos de la Serie A, 1 de la Serie B, 6 Súper Copas de Italia, 3 Copas de Italia, 2 campeonatos de Europa League, 1 Mundial, 5 Mundiales jugados, 4 Euros, 23 temporadas de Liga, 167 partidos de selección, mejor marca de imbatibilidad en el Calcio con 973 minutos, más minutos jugados en la Juve con 39,705, 15 penaltis detenidos sin contar las tandas y solo dos equipos de futbol en su carrera: Parma y Juventus de Turín. La estadística dice que a Buffon le sobraron Ligas y le faltaron una Champions y una Eurocopa de Naciones; dos títulos que multiplican cualquier cifra. Pero ganó un Balón de Plata, un Lev Yashin, y fue nombrado 4 veces mejor portero del mundo. Tiene tanto aluminio, acero y oro en las vitrinas de su casa, que sale sobrando la suma: no serán las matemáticas tampoco las que definan a Buffon. Entre tantas opciones, al final nos quedaremos a solas con el deportista. Un hombre de mil batallas recién cumplidas, al que deberá recordársele por su lealtad. Absuelto del caso de apuestas que sacudió a Italia en 2006, su carrera siempre volverá al mismo lugar: el año que la Juve descendió envuelta en el escándalo, Buffon se mantuvo al lado de su señora, sereno y cabal, ese gesto lo definirá.

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