Cartas oceánicas

El nuevo México "vs." la vieja Holanda

Ciento treinta y seis días después, Holanda cambió más que México. Empezó por el entrenador. Aunque Cillessen, Indi, Blind, Robben y Van Persie, continúan siendo la base; en cuatro partidos que lleva dirigidos Guus Hiddink no hay rastro del estilo infeliz que interpretó Van Gaal con su cuadro fabril, tenaz y eficaz. Al contrario: Holanda recupera los trazos que le dieron alegría y repite los viejos hábitos que le hacían frágil. Tiene la pelota, toca más, pasa bien y no gana. Corre menos, pega poco, repliega lento y pierde mucho. Con 3 puntos de 9 es tercera de grupo rumbo a la Eurocopa. Cayó en Praga con República Checa (2-1), ganó en Ámsterdam vs Kazajistán (3-1), y por primera vez en su historia fue derrotada por Islandia (2-0) en Reikiavik. El único amistoso que jugó, también lo perdió: contra Italia (2-0) en Bari. Cuatro días antes de recibir a Letonia, la vieja Holanda enfrenta al nuevo México. El renacentista Hiddink arrancó con promedio de 70% de posesión. Lleva 52 remates a puerta y 4 goles con asterisco. Dos de ellos de cabeza (De Vrij y Huntelaar), uno de media distancia (Afellay), y otro de penal (Van Persie). Se acompaña mejor que en el Mundial, circula. Ha completado 1,905 pases sobre 2021, su porcentaje de acierto es 94, una barbaridad. Recibe 13 faltas por juego y comete solo 7. Aquella tarde en Fortaleza, el balón se dividió. Holanda entregó el medio campo, pero fue decisiva en el área. Veloz, vertical y profunda. La patente estuvo en Ochoa, contuvo dos marcas. Porque adelante México jugó sin patrocinio. Giovani fue abandonado por Oribe, y Miguel Herrera derrumbó su frente al cambiarlo por Aquino empatando (1-1). Ayer la diferencia era Ochoa, hoy es Vela y la propuesta del nuevo México.

josefgq@gmail.com