Cartas oceánicas

La línea Aballay

Roberto Aballay (Buenos Aires, 1922), llega a México con 22 años, venía de Banfield. Debutó en River y jugó para Argentinos Juniors. Pero es en México donde estalla como goleador anotando 40 goles en 24 partidos: como un torneo corto. Fue la segunda campaña de Liga (1945), en la nombrada era profesional del futbol mexicano. Hasta la fecha, la marca de Aballay con el Asturias FC permanece: 1.6 goles por partido en un torneo. Un año antes, durante la primera campaña de la Liga Mayor -ya unificada- en la historia de México, Isidro Lángara con el Real Club España había anotado 27 goles en 18 partidos, para un promedio de 1.5 goles por partido. Desde entonces, han pasado por el futbol mexicano atacantes como Luis Pirata Fuente, Adalberto Dumbo López, Horacio Casarín, Octavio Vial, Chava Reyes, Héctor Hernández, Alberto Etcheverry, Vicente Pereda, Amaury Epaminondas, Zague, Enrique Borja, Carlos Reinoso, Mariano Ubiracy, Horacio López Salgado, Eladio Vera, Tomás Boy, Osvaldo Castro, Carlos Eloir Perucci, Cabinho, Silvio Fogel, Ricardo Ferretti, Hugo Sánchez, Norberto Outes, Sergio Lira, Luis Flores, Carlos Hermosillo, Zaguinho, Ricardo Peláez, Luis García, Biyik, Daniel Guzmán, Ivo Basay, Fantasma Figueroa, Carlos Poblete, Luis Hernández, Cuauhtémoc Blanco, José Saturnino Cardozo, Jared Borgetti, Paco Palencia, Sebastián Abreu, Alfredo Moreno, Omar Bravo, Luis Gabriel Rey, Matías Vuoso, Salvador Cabañas, Oribe Peralta, Emmanuel Villa, Enner Valencia, Humberto Suazo y Christian Benítez. Para romper este promedio, un futbolista en las actuales condiciones jugando un máximo de 23 partidos contemplando 17 fechas regulares y 6 partidos de Liguilla, debería marcar 39 goles. Imposible. Aballay vive en épocas de torneos cortos. 

 

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