Cartas oceánicas

¿El 5-3-2 es incuestionable, Miguel?

No existe entrenador sin sistema, otra cosa es que encuentre jugadores ideales para que su sistema de cabecera funcione. Los buenos jugadores por izquierda o derecha, se adaptan a cualquier posición y perfil. Lo que nunca sucede, es que todos los jugadores se adapten a cualquier función. Hace poco Phillip Cocu ofreció un nuevo empleo a los años de Guardado. Siempre veloz por izquierda, como lateral, carrilero, volante y hasta extremo, su carrera entró en etapa de madurez jugando como medio centro. Defensivo por su enorme compromiso, pero con mucho criterio para encontrar líneas de pase donde iniciar el ataque. Guardado ha sido un defensor con alma de delantero. Aunque Miguel Herrera lo prefiera en una posición conservadora por izquierda, la zona de influencia que domina el Guardado del PSV abre una nueva forma de pensar para cambiar el sistema de México a partir de sus mejores jugadores. Herrera, que consolidó un esquema en el Mundial con tres centrales, dos carrileros, tres medios y dos atacantes, hoy tiene la opción de una exquisita línea media sin importar sus perfiles formada por Guardado, Héctor Herrera y Jonathan, gracias en gran parte a la tendencia de Giovani y Vela, delanteros con estupenda capacidad para crear futbol metros atrás, asociarse al medio campo y jugar entre líneas, que puede hacer a la selección disponer de sus mejores siete futbolistas al mismo tiempo: Moreno, Guardado, Herrera, Jonathan, Giovani, Carlos Vela y como arietes, Chicharito o Jiménez, según convenga, pueden jugar juntos. Algo que nunca sucederá si Herrera decide mantener un cuadro con tres centrales en menoscabo de otro con tres mediocampistas y tres atacantes. Del 5-3-2 al 4-3-3, México, hoy, tiene más futbol que en Brasil. 

josefgq@gmail.com