Cartas oceánicas

El año de los humildes

El año que termina pasará a la historia del deporte como uno de los más importantes en los últimos 50, la coincidencia de tres grandes eventos, Juegos Olímpicos, Eurocopa y Copa América, se suma a una enorme lista de acontecimientos individuales, pero sobre todo colectivos, que marcaron al 2016 como el año de los grandes equipos.

Habrá tiempo para analizar quién fue el mejor atleta y dónde sucedió el acontecimiento más importante, lo que tengo claro son cuáles fueron los equipos que hicieron de 2016 un año irrepetible.

Uno de ellos es Golden State, encabezado por Stephen Curry, capítulo aparte, los Warriors batieron una de esas marcas que durará varias décadas: 73 partidos ganados en temporada regular es uno de los números mágicos del año.

Otro equipo arrasador con los pronósticos fue el entrañable Leicester, su historia conmovió a matemáticos, financieros, mercadólogos, publicistas y aficionados, dominando la Liga más poderosa del mundo.

El título alcanzado por un equipo como el Leicester en la Premier, un milagro, tiene escasas probabilidades de repetirse en cualquiera de las grandes ligas europeas.

Imposible olvidar la lucha que durante 108 años mantuvieron los Cachorros de Chicago contra las estadísticas, las rachas y las maldiciones; la Serie Mundial del 2016 se convirtió en un suceso digital, la MLB no sabe todavía el impacto que obtuvo en el mundo la victoria de Chicago.

Los últimos dos equipos a los que hay que ubicar en esta lista de grandes sensaciones, son la selección portuguesa, que al ganar la Euro levantó el primer título de su rica historia, y la selección islandesa de futbol, que cautivó al mundo a partir de dos palabras: equipo y humildad.

josefgq@gmail.com