Cartas oceánicas

La guapa Joana

Economías emergentes, democracias que despiertan, derechos a la intemperie, regímenes en constante lucha de poder, corrupción y denuncia social, son el entorno perfecto para FIFA. Que a cambio de otorgarles una sede a estos países, encuentra en ellos un engrasado modelo de negocio donde parece permitirse todo. Lo que garantiza al organismo una total libertad para hacer dinero. Sin ofender a nadie, podemos coincidir en que ninguno de los gobiernos de Sudáfrica 2010, Brasil 2014, Rusia 2018 y Qatar 2022, son precisamente un ejemplo de transparencia política y estabilidad social. FIFA sin embargo se instala en ellos durante 4 años, hace lobby, se tropicaliza, aprende y logra superar año con año la inversión oficial. Aprovecha las debilidades políticas locales, frente al orden internacional. “Lo que había que robar, ya está robado y se ha gastado”. Haciendo referencia a la inversión del gobierno brasileño en la Copa Mundial, la cita, es una de las grandes frases del año. No por cierta y oportuna, sino por su autora. Joana Havelange, nieta de Joao, hija de Teixeira, y directora Ejecutiva del Comité Organizador de Brasil 2014. Otra prueba viviente, pública y comprobada, de hasta dónde llegan las dinastías en las cúpulas que dirigen el futbol mundial. Que el abuelo y padre de Joana, hayan sido expulsados de FIFA y estén siendo investigados por corrupción, no ha impedido en ningún momento a la familia Havelange, mantener poder y control al interior del organismo, es decir, mantener el negocio. La guapa Joana, una joya para el expediente, no solo involucra al gobierno, sino al Comité y a la propia FIFA, conscientes en todo momento de lo que hace falta para organizar un Mundial en estos países: robar y gastar.    

 

josefgq@gmail.com