Cartas oceánicas

Breaking 2: Tripulación al tiempo.

El verbo ganar se volvió la palabra más egoísta del deporte, ningún otro es conjugado con tanta frecuencia por aficionados, medios y deportistas. Parece que en este mundo, no existe otra cosa que ganar. Y cualquiera que piense lo contrario corre el riesgo de ser señalado por conformista. Se olvida con mucha facilidad que en el proceso del ganador, hay una serie de verbos cuya conjugación hacen más grandes a competidores, organizaciones y aficiones: sufrir, caer, levantarse, superarse, compartir, unir, pensar, sacrificar, renunciar, decidir y, por supuesto, perder. No se puede ganar sin saber perder. Conviene recordar a las nuevas generaciones de aficionados y deportistas, que ganar es una condición temporal en la vida. No existen eternos ganadores, lo que existen son equipos o individuos que aprendieron a ganar. En los próximos meses, un grupo de especialistas buscarán que la humanidad baje por primera vez la marca de 2 horas en la prueba del maratón. El plan llevará al límite las capacidades naturales de 3 hombres: Kipchoge, oro en Río 2016; Tadese, con el mejor tiempo del medio maratón, y Desisa, doble ganador en Boston. La pregunta es si keniata, eritreo y etíope correrán a título personal, a beneficio de la marca que patrocina el reto, o en nombre del género humano. En cualquier caso la respuesta no está en ganar, porque esta tripulación de ganadores complementarios, correrá junta en el circuito de Monza bajo condiciones calculadas por la ciencia. De conseguirlo, escribiremos sus nombres en la historia junto al de astronautas, descubridores o deportistas que cruzaron las fronteras imposibles del tiempo. A final de cuentas, de eso se trata ganar: una colección de momentos que en algún punto lograron vencer al tiempo. 

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