Cartas oceánicas

El evento del año

Brasil es el único equipo que supera a México en la clasificación histórica de la Copa Confederaciones, la estadística confirma la fascinación que causa este torneo en la selección nacional: 22 partidos jugados, 9 victorias, 5 empates y 8 derrotas. Desde su fundación en 1992 bajo el patrocinio del Rey Fahd, la Copa ha servido para alimentar el espíritu mundialista que mantiene en movimiento al fútbol de selecciones nacionales. Hasta el momento, México sigue siendo uno de los pocos países que juegan el paquete completo de la FIFA: campeonato regional, campeonato continental, campeonato de las confederaciones y campeonato mundial. Un privilegio muy bien capitalizado. Sostener una selección en constante competencia en cualquier parte del mundo, no es sencillo, sin embargo México, tiene la posibilidad de aspirar a un título por cada uno de los tres años previos al año del Mundial. Eso explica la enorme derrama que genera el TRI, probablemente la selección mejor comercializada del mundo junto a la brasileña. El día que el proyecto deportivo acompañe al incuestionable éxito del proyecto comercial, estaremos frente a una de las selecciones más poderosas del mundo. En 2017 volveremos a ver a la selección en plena competencia, la Copa Confederaciones que arranca el 17 Junio tiene la virtud de comportarse como un Mundial. Sin llegar a serlo, Rusia 2017 ofrece un pulso muy atinado: las audiencias se disparan, las marcas blindan su territorio, las televisoras experimentan, los publicistas aprovechan la plataforma de lanzamiento, las agencias planean sus presupuestos en función del campeonato y el consumo de los aficionados alcanza uno de sus picos más importantes del ciclo mundialista. La Confederaciones mueve el mercado del 2017.

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