Cartas oceánicas

Cuatro caminos

Coinciden en semifinales cuatro técnicos con el mismo objetivo y distintas necesidades. Para Guardiola, Simeone, Pellegrini y Zidane, las próximas semanas tendrán un significado determinante. El Bayern, gran favorito, enfrenta la ocasión histórica de ser campeón europeo con un juego que será difícil repetir. Contrario a lo que muchos piensen, el éxito de Guardiola en Múnich no depende de un triunfo en la final de Milán. Cambiar el método y las estructuras del más rígido de los cuadros alemanes, por un sistema que prefiere el talento sobre la fuerza, ha sido un logro mayúsculo. Ganar la Champions con el Bayern no hará más grande al técnico, en cambio dejará una complicada decisión para el futuro de la institución: volver a los orígenes de su antiguo futbol o continuar por el camino que enseñó Guardiola. El caso de Simeone es muy distinto, un título de tal calado confirmaría que el Atlético jamás se atreverá a cambiar de estilo. La huella del técnico en este Club ha ido mucho más allá del campo: este equipo no juega, vive como su entrenador. El significado de trascender se explica en la relación Simeone-Atlético, son indivisibles. No pasa lo mismo en el City, donde Pellegrini no tiene más remedio que salir campeón. Su equipo, al que le han vuelto a comprar un estilo, conoce su destino inmediato, volverá a aspirar a todo con Guardiola, mientras el técnico chileno, está condenado a quitarse la etiqueta del caballeroso perdedor. La situación de Zidane es la más emocionante de todas, levantar una Champions en las condiciones que recogió al Real Madrid, en su primera temporada como entrenador, haría imposible que pensáramos en otro tipo de líder para un Club que hasta hace poco no encontraba su identidad. 

 

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