Cartas oceánicas

Barça y Real Madrid, cambio de identidad

Como pocas veces en los últimos años, el Barça llega en una posición desfavorable al Clásico: ha perdido ese estilo con el que dominó durante tanto tiempo el juego del Real Madrid. Su baja forma es visible en la tabla, se aprecia en la moral de sus rivales y se nota en el ánimo que le rodea horas antes del partido. Frente a tales circunstancias, una victoria suya es posible gracias a dos cosas: juega en casa y allí siguen viviendo Messi e Iniesta. Con estos dos futbolistas en condiciones el partido siempre cobra otra dimensión, ambos, son los únicos jugadores de una generación que mantienen el inmenso poder del madridismo bajo control. Vista en perspectiva, casi diez años, la veteranía de Messi e Iniesta no es un asunto menor. El Barça construyó esa gran época basándose en los principios que dan fundamento a su cantera, una piedra filosofal que ha empezado a desgastarse. Aquella inagotable fuente de talento, parece haber dejado de fluir desde la llegada de Luis Enrique. Hace mucho tiempo que en la cúspide de la Masía, su primer equipo, no brota un jugador capaz de recordar los primeros pasos de sus grandes figuras. Del otro lado del campo, el Real Madrid que enfrentó los mejores años de su rival escondiendo a su cantera, ha empezado a recuperar ese terreno fértil donde nacían jugadores de una raza y un carácter excepcional: ahora es el Madrid, quien confía más en sus jóvenes. Las últimas temporadas se ha discutido mucho sobre el cambio de estilo en los dos equipos más poderosos del mundo, el debate siempre apunta al juego, los movimientos, las rotaciones o cualquiera cosa que tenga relación con la cancha. No es el estilo lo que han modificado, es la importancia en su cantera lo que las ha quitado o devuelto la identidad.

josefgq@gmail.com