Cartas oceánicas

Eurocopa o Mundial

Suele decirse que a la Eurocopa le faltan Brasil, Argentina y Uruguay para ser un Mundial, ahora le sobran Islandia y Albania, pero el razonamiento continúa siendo cierto: los únicos tres equipos en la historia de las Copas del Mundo que lograron colarse a semifinales sin pertenecer al núcleo duro de campeones sudamericanos o al bloque del continente europeo, fueron Estados Unidos en 1930, Chile en 1962 y Corea del Sur en 2002; estas últimas selecciones jugaban de local. Si bajo el mismo criterio extendemos la búsqueda a los cuartos de final de los Mundiales, tenemos que agregar a Cuba en 1938, Corea del Norte en 1966, Perú en 1970 y 1978; México en 1986, Camerún en 1990, Senegal en 2002, Paraguay y Ghana en 2010; y Costa Rica y Colombia en 2014. En ochenta y seis años, solo 13 equipos que no son Brasil, Argentina y Uruguay, ni tampoco europeos, consiguieron llegar a las fases decisivas de los Mundiales. Cuatro pertenecen a la Concacaf, tres a la Confederación Africana, dos a la Confederación Asiática, más Chile, Perú, Paraguay y Colombia. Dicho de otra forma, el criterio de búsqueda establece que en doce de veinte Mundiales jugados, hubo un equipo del resto del mundo entre los ocho mejores equipos del campeonato. Este dato representa un 60% de los Mundiales, visto así, el razonamiento inicial ya no parece tan cierto. Pero si lo comparamos con el número de selecciones cuartofinalistas en la historia, que no sean europeos ni brasileños, argentinos o uruguayos, el dato correspondiente al resto del mundo se reduce a un 8%. Visto de esa manera, el razonamiento inicial es contundente: a la Eurocopa de Naciones le faltan Brasil, Argentina y Uruguay. Tiene menos folclor, pero más futbol que un Mundial.

josefgq@gmail.com