Cartas oceánicas

La Volpe sabe más que Zidane

América hipoteca el año del Centenario al Mundial de Clubes y hace muy bien, pendiente de Liga y Copa, el Mundialito es el título más relevante en términos comerciales de los tres que tiene en juego. El futbol mexicano da un valor prioritario a este campeonato porque reparte prestigio y horas de exposición en medios internacionales. Los europeos acostumbrados a eso no lo miran igual. Dan por sentado que el campeón de la Champions es favorito y por debajo suyo, el campeón de Libertadores.

Poco se habla del resto de participantes hasta que se define el sorteo o inicia el evento. Hoy sabemos lo mismo que hace un año, América debe eliminar al campeón asiático y jugárselo todo contra el campeón de Europa, antes el Barça ahora Real Madrid. Plantear el primer partido con formalidad táctica frente a un equipo árabe o coreano, y diseñar un hipotético planteamiento contra el Real Madrid, debe ocupar buena parte del trabajo de La Volpe durante los próximos meses. Porque dio la impresión que en la última edición, el América de Ambriz abordó un avión, aterrizó en Japón y se enteró contra quién jugaba en el hotel de concentración: la eliminación contra el Guangzhou chino fue producto de la improvisación.

Mucho trabajo de escritorio, sesiones de video, viajes e información estadística sobre sus rivales cada semana, tiene por delante el cuerpo técnico de La Volpe si asume el reto con profesionalismo. El análisis futbolístico que América haga previo al Mundial de Clubes servirá para saber si el Lavolpismo se ha modernizado, o sigue dependiendo de la intuición, experiencia y conocimiento de su fundador. América sabe que La Volpe sabe; incluso sabe más de futbol que Zidane, pero a la sabiduría en el futbol moderno, hay que apoyarla con pasión. 

josefgq@gmail.com