Cartas oceánicas

Simeone, Mohamed y Jiménez

El lugar que Simeone le negó a Javier Hernández se lo ofrece a Raúl Jiménez. Mexicano por mexicano. La amistad de Simeone con Mohamed ha sido clave. Sin una recomendación del técnico de América, el Atlético no habría fijado su atención en este jugador al que el Porto hizo una gran campaña de comunicación en los despachos deportivos europeos. Todo lo que busca el Porto alerta al mercado y con esa oferta el América movió muy bien sus fichas. Logró llevar a una cifra superior al Atlético sobre el resto de postores. Valencia se había metido en la puja las últimas horas, una clásica medida de presión entre promotores. Jiménez entonces será entrenado por un técnico que no es Miguel Herrera ni Antonio Mohamed. El campeón de España y subcampeón de Europa está en primera línea de fuego. Jugará para el Atlético de Simeone, uno de los cuadros más sólidos del mundo que suele utilizar delanteros muy batalladores, solitarios, acostumbrados a pelear hasta con los codos dentro de un esquema que exige una lucha sin cuartel en cada balón. Jiménez deberá evolucionar defensivamente, tendrá que recorrer muchos metros para ganarse la confianza del entrenador y una tribuna que disfruta viendo a sus arietes morir en la raya. Simeone busca un segundo punta que rote con Mandzukic en momentos clave de la temporada y que alterne con Griezmann, el hombre que acompaña y cae a banda. La fortaleza de Jiménez ayuda, tiene cuerpo y cubre bien la pelota. La venta definitiva de América al Atlético, cuando se confirme, será un acierto indiscutible, no por el precio, sino por la oportunidad de colocar un jugador en uno de los equipos de moda en el panorama internacional, que a pesar de las bajas, se ha reforzado llamando la atención.   

 

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