Cartas oceánicas

"Reality show"

La victoria de Cruz Azul sobre América es una mentira, otra más. Ahora se entiende que La Máquina, la nueva Máquina, es capaz de volver a ganar al América si lo enfrenta en Liguilla, con la misma facilidad que en el campeonato regular. Cuatro goles a cero. Este resultado es tan ficticio como ver el torneo por televisión. Cruz Azul el gran telonero al título en los últimos años, llegará a la fase final obligado por las circunstancias, goleó al líder. América en cambio, llegará liberado por el antecedente, perdió con Cruz Azul en un partido de preparación rumbo al campeonato. Ésta es la realidad de un torneo pequeño. Los torneos cortos son cosa de cada seis meses, un error, deberían ser cosa de todos los días. Pero nada bueno puede esperarse, ni nada bueno puede parirse, de una Liga violada por un director de programación. Bastante malo por cierto, como para no calcular, o no avisar con días de anticipación, que el mejor partido de la jornada empezaría con 15 minutos de retraso. No a las 17:00 sino a las 17:15, cuestión de ventas. El futbol en México y en mercados donde se abusa del zaping, depende de la televisión y sus patrocinios. Pero no merece en ningún caso, ser tratado como un capitulo de novela. Si la Liga MX pretende crecer, debería sancionar prácticas como la del sábado. Una medida contra el aficionado que paga un boleto, el de tribuna, pero que “beneficia” al aficionado de control remoto, el de sofá. No existen Ligas atractivas con estadios vacíos. Sin embargo, el mensaje que la televisión dio durante el Cruz Azul vs América fue todo lo contrario: al carajo la tribuna. En México tenemos un futbol controlado por la televisión, y eso ya se sabe, tiene la misma credibilidad que un reality show

 

josefgq@gmail.com