Cartas oceánicas

Real Madrid a todo color

Al Real Madrid le dio por enumerar sus Copas de Europa a partir de la séptima, un título que tardó treinta y dos años en llegar, varias generaciones de aficionados se quedaron esperando y estupendas quintas de futbolistas desaparecieron. La leyenda de las cinco Copas consecutivas se detuvo en el tiempo, al mundo le parecía un artículo de colección: es un Club en blanco y negro, decían. Amenazado por el Milán, su gran rival europeo, a punto estuvo de perder el dominio sobre un torneo que le ofreció magnitud universal. Cinco Copas de Europa, una menos que Real Madrid, llegaron a sumar los italianos en 1994. La historia que contaba el Bernabéu se empolvaba, pertenecía a un mundo sin satélites, transmisiones en directo, ni televisión. Por si fuera poco, durante todo ese periodo entre la sexta y la séptima, de 1966 a 1998, el futbol experimentó un giro sorprendente gracias a la aparición de los medios electrónicos. Los grandes clubes que se sostenían en un 90% de la taquilla y los abonos anuales del aficionado, empezaron a generar una serie de ingresos novedosos: aparecieron los sistemas de cable, la publicidad en las camisetas, los derechos de imagen, el licensing, el merchandising, el pago por evento y las giras de amistosos. De pronto, aquel legendario equipo archivado en sepia, corría el riesgo de olvidarse. Hasta que llegó la séptima, justo a tiempo, y Real Madrid recuperó su grandeza. A partir de entonces ganó la octava en el 2000, la novena en el 2002, la décima en el 2014 y la undécima hace apenas unas horas. Sus últimas cinco Copas de Europa, todas ellas a bajo el formato Champions League, lo convierten en el equipo más ganador de todas las épocas: del blanco y negro al color, nadie podrá sumar tantas.  

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