Cartas oceánicas

Prudencia y paciencia

Con 46 partidos, siete goles, 11 asistencias y tres mil 499 minutos en todas las competiciones, Héctor Herrera fue el futbolista mexicano más regular en Europa. Su campaña no solo lo confirma como el jugador con mayor futuro, también funciona como línea de crédito para que el mercado europeo siga buscando talento en México. La temporada no ha sido tan mala como se cree para el grupo de los “europeos”, que arrancó con dos contrataciones explosivas: Raúl Jiménez al subcampeón de Europa y Javier Hernández al campeón. La expectativa generada en ambos casos, aquí también podemos incluir el pesimismo que causó la suplencia de Guillermo Ochoa, opacaron muy buenas noticias como el surgimiento de Jonathan dos Santos, un centrocampista de largo recorrido, la recuperación de Héctor Moreno, uno de los mejores centrales de la Liga o el lanzamiento de Jesús Corona, un delantero que alcanzará su madurez jugando en Europa. El futbol mexicano de exportación no puede juzgar el éxito o fracaso en función de los grandes clubes. Tampoco en función de posiciones estelares que fantasean con la redes al primer gol o con la primera noticia, pero que de la misma forma, se diluyen frente al primer desengaño: prudencia. Herrera, Jonathan, Moreno o Corona, todos ellos con campañas de enorme mérito en distintas circunstancias, no gozaron del reconocimiento popular, nunca tuvieron un hashtag, no encabezaron los trendig topic. No son estrellas. Pero su regularidad, desempeño y edad, son las mejores noticias del año. Triunfar en el futbol europeo trata de eso. No basta con llegar, hay que jugar. Por cada 10 futbolistas que tengamos como ellos, surgirá una estrella mexicana de grandes ligas: paciencia.  

 

josefgq@gmail.com