Cartas oceánicas

Pie Grande

Un cuarto de siglo es suficiente para demostrar que en el futbol, los genios nacen por generación espontánea. A veinticinco años de ganar la Bota de Oro, no hay pruebas que revelen la existencia de otro goleador hecho en México al que le queden los zapatos de Hugo Sánchez. Hugo sigue siendo el único y quizá, el último crack mexicano de la historia. Viene de otro sitio, pertenece a otro siglo. Veinticinco años es mucho tiempo esperando un jugador que pueda adelantarlo por el camino que trazó: salir de México, llegar a Europa y desmantelar todas las teorías sobre la especie del futbolista mexicano. Su irrompible figura se mantiene vigente gracias a Cristiano. Cada vez que el portugués da brillo a los botines -lleva dos pares de oro- aparece el nombre de México en los padrones de goleo. Con el paso de los años esto ha llegado a considerarse una curiosidad para coleccionistas, antes que una seria posibilidad: mexicano gana Bota de Oro. Cuando en 1989-1990 Hugo Sánchez marca 38 goles la misma temporada, se convierte en el primer jugador de la Liga española en ganarla. El dato, cobra mayor relevancia porque solo Cristiano: 40 en 2010-2011 y 48 en 2014-2015, y Messi: 50 en 2011-2012 y 46 en 2012-2013, pudieron superar el registro goleador de Hugo en una misma temporada, ganándola en una de las cinco grandes Ligas europeas. Mario Jardel la ganó con 42 goles en 2001-2002 en una Liga periférica como la portuguesa. La medición sobre Hugo, incluso, fue desfavorable, compartió zapatilla con Stoichkov que también había marcado 38 goles, pero en Bulgaria. La horma goleadora de Hugo Sánchez alcanza las tallas actuales. Su legendaria Bota de Oro mexicana, todavía, es inexplicable: pertenece al único Pie Grande. 

 

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