Cartas oceánicas

Ochoa, el portero milagroso

Aquel partido contra Brasil lanzó a Guillermo Ochoa al estrellato, hasta esa noche en Fortaleza, un futbolista desconocido para las grandes ligas. El portero fue el mejor jugador de México en el Mundial y el Mundial ha recompensado a Ochoa con un estupenda oportunidad. Jugará en una Liga de exposición universal, enfrentará figuras cada semana, cualquier atajada suya será noticia y, sobre todo, a partir de ahora estará en la órbita de los grandes clubes. El Málaga ofrece a Ochoa un puesto titular en la Primera División española. Detrás suyo estarán el argentino recién llegado Cousillas, con pasaporte comunitario italiano, y el camerunés Kameni, con pasaporte comunitario francés. El salto competitivo del Ajaccio al Málaga es importante. A pesar de ser clubes en zonas bajas de la tabla, entre ser portero del Ajaccio y serlo del Málaga, la diferencia es considerable. Este tipo de equipos siempre buscan porteros milagro, una pieza clave en el corazón del cuadro, en sus manos empieza la esperanza, son casi un amuleto. Ochoa sustituye a Willy Caballero, guardameta que garantizaba seis atajadas decisivas por partido. En las tres temporadas y media de Caballero en el Málaga, completó 116 partidos, recibió 132 goles y llegó a los cuartos de final de una Champions League. Los números de Caballero no hicieron campeón al Málaga, pero lo llevaron al Manchester City, donde peleará Premier y Champions. Una historia parecida a la de Keylor Navas con Levante, a punto de llegar a Real Madrid. Los ilusionistas de siempre, pensaban que el Mundial de Ochoa alcanzaba para jugar en un grande de Europa. Lo vendían al Barça, Bayern o Juve. Todavía hoy, hay quien menosprecia su llegada al Málaga. La carrera de Ochoa acaba de empezar. 

 

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