Cartas oceánicas

Del Mersey al Manzanares

Pocos futbolistas representan mejor que Fernando Torres la época dorada del futbol español, ganador de dos Eurocopas y un Mundial. El Niño abandonó al Atlético en un momento donde los jugadores nacionales que no jugaban para Madrid o Barcelona, claudicaban frente a las figuras internacionales que llegaban a sus clubes. Vendido al Liverpool, Torres, junto a Xabi Alonso y el técnico Rafael Benítez, encabezó la conquista de la Premier que los medios ingleses llegaron a llamar: la Spanish Premier. A partir de Torres, hasta 50 futbolistas españoles jugaron en ella. Antes de Torres, era impensable que un jugador español cautivara de tal forma y consolidara un proyecto tan exitoso lejos de la Liga. Se volvió ídolo dentro de un estadio, Anfield, en el que hay que tener mucha personalidad y talento para enamorar a una de las hinchadas más apasionantes del mundo. De pronto el futbol español se convirtió en un futbol exportador y las grandes ligas europeas reclamaron futbolistas que en España no encontraban sitio. Hoy que ha vuelto, el Atlético, donde jugó 140 partidos y marcó 59 goles, se rinde al joven que salió dejando una buena cantidad de euros en la caja permitiéndole encarar el futuro. Pero la realidad es que Torres se hizo grande a orillas del Mersey no del Manzanares. Los 81 goles en 142 partidos que marcó jugando para el Liverpool hicieron que su nombre retumbara en los cinco continentes como uno de los grandes delanteros de la época. Anfield nunca le perdonará su marcha a Stamford Bridge, pero aún así le extraña. El futbol español, sobre todo su selección, debe aquellos éxitos a jugadores como Torres que cambiaron el carácter localista de clubes menores, antiguos proveedores de Madrid y Barcelona.

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