Cartas oceánicas

Marco Fabián escapó por un túnel

Debutó Marco Fabián en el futbol europeo, séptimo mexicano en la historia de la Bundesliga, una buena noticia, y lo hizo jugando con el ‘10’, mejor noticia, porque el Eintracht le distingue entregándole las llaves del equipo señalando en su espalda una gran responsabilidad. Los psicólogos alemanes entienden que responsabilizando a Fabián de sus actos, Fabián se hará responsable del equipo. Así que el ‘10’ del Eintracht jugó 45 minutos en el Commerzbank, su casa, donde recibió un cálido aplauso al entrar y una respetuosa ovación al salir. Recorrió seis kilómetros, entró 31 veces en contacto con la pelota, completó 13 pases, falló ocho, rondó el área un par de ocasiones y con una buena jugada en la que demostró su conocido descaro, ayudó a decidir el partido en el último minuto de juego. Fabián controló la pelota pegado a la banda y ante la marca, tuvo una idea: “encaro a Schürrle, pico sobre Jung, desbordo a Dante y me voy”. Parecía fácil, salvo que Fabián no sabía el nombre de sus rivales. Entonces recordó de dónde venía y escapó por un túnel que salía hasta un callejón. Allí siguió con el plan y una vez dentro del área, pegó aquel zapatazo que un rebote entre Naldo y Benaglio, convirtió en centro. Siendo justos, fue una asistencia para Meier, delantero muy germano que marcaba su tercer gol. El final resultó tan emotivo que pocos análisis se hicieron con discreción. La jugada de Fabián fue apasionante, pero su partido fue discreto. Típico del primerizo que entra en juego en la zona de mayor influencia del campo. Un lugar del futbol donde solo el tiempo tiene la razón. Así que tiempo para Fabián, paciencia para sus detractores y agradecimiento para los alemanes, que le han dado la pelota y el ‘10’ a un mexicano.  

 

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