Cartas oceánicas

Marca registrada

Las carreras de Jiménez, Pulido y Fabián están detenidas, ofertas por los tres jugadores existen, sin embargo, no convencen. Los clubes europeos han tasado a estos jugadores en cifras muy inferiores a las que los clubes mexicanos esperaban. Los tres son buenos futbolistas y tienen un precio fijado por el mercado internacional muy razonable de acuerdo con su trayectoria: nunca han salido de México y con la selección nacional apenas han destacado, no son la base, están muy lejos de ser estrellas. Podrían serlo en un futuro, si dan el salto, pero no quieren venderlos a un precio que consideran injusto. Lo injusto aquí sería vender tres jugadores por encima de lo que valen y más injusto aun, negarles la oportunidad de salir. Con todo respeto, los únicos futbolistas mexicanos que en este momento valen más de 10 millones de euros, son Carlos Vela, Giovani dos Santos y Javier Hernández, jugadores avalados por una trayectoria europea. Hace unos días, González Iñarritu en su informe sobre Brasil 2014 apuntaba que los clubes mexicanos debían rebajar sus pretensiones para apoyar la salida del jugador mexicano. Una verdad a puños, aunque contradictoria viniendo de alguien que conoce a la perfección, por ejemplo, al club América. Hoy es muy difícil engañar al comprador, cualquier liga puede verse desde cualquier sitio. La mexicana es muy seguida en Europa por especialistas, directores deportivos y visores que se expresan muy bien de ella, pero coinciden en que cuando preguntan por algún futbolista, los precios doblan a los de colombianos, chilenos, paraguayos y, desde luego hace unas semanas, al de los ticos. Argentinos, brasileños y uruguayos se cotizan aparte, tienen eso que el mercado llama marca registrada. 

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