Cartas oceánicas

Guillermo Ochoa, 5,887 minutos después

Fue la rodilla, tanto tiempo esperando que los huesos de aquel viejo crujieran, sus ligamentos rechinaran, sus músculos gritaran y al final, fue la rodilla. Un pinche menisco se rompió cuando el portero se quedó clavado achicando el primer palo. El peso del veterano atornilló la articulación y “crash”, la racha terminó. Fueron 66 partidos, más de temporada y media en los que Kameni recibió 73 goles, fue amonestado cinco veces y jamás se lesionó. La sombra de Guillermo Ochoa, era uno de los guardametas más regulares de la Liga. No había forma de sentarlo ni tenía sentido hacerlo. Sus números con el Málaga son de los más sólidos en la historia del club. Hace una temporada su portería fue la novena menos goleada, pero en la actual, iba quinta. Por debajo de Atlético, Villarreal, Barcelona y Real Madrid, está el Málaga, un cuadro defensivo que debe buena parte de sus puntos a la confianza de su guardameta. Cuando un equipo está considerado una de las mejores defensas del campeonato con 28 goles, y uno de los peores ataques con 27, se sabe quién es el culpable. Kameni salvó una media de 2.86 goles por partido: 80 atajadas clave en los 28 partidos que jugó, colocan a un club que este año merecía pelear la parte baja de la tabla, en una posición de cierto desahogo. Así que Ochoa, que en su primer partido de Liga recibió tres goles, toma el testigo faltando 10 jornadas. Será el titular vs. Sporting, Betis, Espanyol, Granada, Athletic, Rayo, Atlético, Levante, Celta y Las Palmas. Recibe un equipo en doceavo puesto, con 33 puntos y a solo siete de la zona de descenso. Su calendario no es sencillo, en seis de esos diez partidos enfrentará clubes que pelean la salvación. La oportunidad que esperaba Ochoa llegó 5,887 minutos después. 

 

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