Cartas oceánicas

Extrañando a Vela

Calzó las botas, ajustó los calzoncillos y se fajó la camiseta. Por segunda ocasión en 66 días -jugó 15 minutos vs Córdoba-, Carlos Vela volvía vestirse de jugador en un estadio de futbol. Dos horas antes de enfrentar al Atlético salió al campo acompañado por un médico y un preparador. Trotó del arco norte al sur, hizo un par de sprints y se llevó la mano a la pierna. Menisco, ligamentos, rótula, músculo y tendón: rodilla. La organización más peligrosa para un futbolista después de FIFA, falló. Vela hizo una seña y el cuerpo médico aviso a David Moyes, malas sensaciones, el mexicano no juega. Desde que cayó en la fecha 21 del Bernabéu, no ha podido regresar. Su temporada sigue detenida y condiciona el juego de un club que no tiene otro crack. En su justa medida, Vela con la Real Sociedad es una de las estrellas que la Liga tiene al norte. Los rivales le respetan, las aficiones le reconocen y los técnicos están pendientes de su alineación. Para no ir tan lejos, ayer, Simeone, tenía una idea de su zaga con Vela y otra sin él. El Atlético salió al campo cómodo sabiendo que el mejor atacante del contrario iba a la tribuna. Decidió el partido en 15 minutos. Sin Vela, Real Sociedad ha mantenido el tipo: tres empates, cuatro victorias, dos derrotas y 13 goles en nueve partidos. Nada mal para un cuadro que pierde a su gran figura, pero que con ella en condiciones y la llegada de un nuevo entrenador, aspiraba a una mejor campaña. La Real Sociedad que con dos grandes partidos de Vela desató las crisis de Madrid y Barça venciéndolos en Anoeta, hoy está fuera de todo. Es verdad que la temporada de Héctor Herrera es magnífica, inobjetable, pero cuando Europa habla del mejor futbolista mexicano, todos extrañan a Vela.

josefgq@gmail.com