Cartas oceánicas

Deporte, independencia, identidad

La geografía política del futbol, ciencia neutral, asume que Escocia es un país antes que FIFA (1904). Escocia e Inglaterra, las selecciones más antiguas de la historia, eran rivales desde 1870. Pero la Corona solo permitía a los escoceses jugar contra equipos del Reino Unido: Inglaterra, Irlanda del Norte y Gales. Las llamadas Home Nations formaban el campeonato más antiguo del futbol: el British Home Championship. Los escoceses que ganaron el torneo 24 veces, son afiliados a FIFA desde 1910 como una de las naciones creadoras del futbol, no como Estado. El resultado del referéndum no cambia el futbol escocés. Seguirá compitiendo rumbo al Mundial y Eurocopa aun siendo parte del Reino Unido. En el caso del Comité Olímpico, Escocia debe pertenecer a la ONU para competir como país independiente. Los atletas escoceses integran la delegación olímpica del Reino Unido desde los primeros Juegos de la era moderna en Atenas 1896. Launceston Elliot, levantador de pesas, nacido en Tasmania y muerto en Melbourne, fue el primer medallista olímpico británico. Era escocés. El segundo requisito que debe cumplir Escocia para ser admitido por el COI, es la creación de al menos 5 Federaciones Olímpicas. El único impedimento para desfilar bajo su bandera en la inauguración de Río 2016 sería el tiempo, cubrir papeleo. Escocia ha jugado 23 partidos en 8 Mundiales. Ganó 4, perdió 7 y empató 12. Ha participado en 2 Eurocopas, jugando 6 partidos, ganando 2, perdiendo 3 y empatando 1. Nunca se ha clasificado a segunda ronda de estos torneos. En cuanto a los JJOO, un 20% de las medallas del Reino Unido se debe a los atletas escoceses. Tradicionalmente grandes corredores. El deporte no hace más libre a un país, pero ayuda a darle identidad.  

 

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