Cartas oceánicas

Cristiano III

La última vez que el Mundial influyó en la votación del Balón de Oro fue con la premiación a Fabio Cannavaro, campeón con Italia en 2006. El central fue símbolo de un equipo emotivo cuyos futbolistas, eran fugitivos de aquel escándalo que terminó con el Juventus en segunda división. La premiación se politizó. A partir de entonces se jugaron dos Mundiales, 2010 y 2014, en los que Messi y Cristiano pasaron por encima de futbolistas campeones con selección. Cuando solo se entregaba a europeos, Raymond Kopa lo ganó en 58, Josef Masopust en 62, Bobby Charlton en 66, Gerd Müller en 70, Johan Cruyff en 74, Kevin Keegan en 78, Paolo Rossi en 82, Igor Belanov en 86, Lothar Mathaus en 90 y Hristo Stoichkov en 94. Cuando la entrega se abrió al mundo en 95, el Balón de Oro, en año mundialista, siempre lo recibió la estrella del campeonato: Zidane en 98, Ronaldo en 2002 y el mencionado Cannavaro en 2006. Son diez mundiales desde que existe el premio en los que por reglamento se le negó a Pelé en Suecia 58, Garrincha en Chile 62, otra vez Pelé en México 70, Kempes en Argentina 78, Maradona en México 86 y Romario en Estados Unidos 94. Por omisión, la decisión más discutida fue en 2010, cuando lo recibió Messi dejando en segundo y tercer puesto a Iniesta y Xavi, campeones con España en Sudáfrica. Le toca al alemán Neuer, como tocó a los españoles, sufrir la votación de quienes ya no consideran al Mundial, incluso habiéndolo ganado, el factor decisivo en la elección. Cristiano, que hoy recibe el tercero y Messi, que ya cuenta con cuatro, se adueñaron del futbol en los últimos 8 años encabezando equipos como el United, Barça y Madrid. Otra muestra del peso que perdió el futbol de selecciones nacionales frente al poder de clubes universales.  

 

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