Cartas oceánicas

‘Cold rainy night in Stoke’

La Champions empareja o separa a las grandes ligas. Hace mucho tiempo se dice y con razón, que la Premier es la mejor Liga del mundo. La mejor Liga sin embargo, no es donde mejor futbol se juega. En Inglaterra la organización es perfecta, la distribución del ingreso justa y sus clubes, desde el United que cotiza en Wall Street, hasta el Stoke que seduce inversionistas, son modelo de estrategia y planeación. Ayer, cuatro de las grandes ligas se enfrentaron. Barcelona, segundo en la Liga, acabó en 30 minutos con el City, segundo en la Premier. El Barça jugó como local un partido en el Etihad, donde nunca falta el dinero. Pellegrini, que fue semifinalista de Champions con Villarreal y cuartofinalista con el Málaga, no ha pasado de octavos con el poderoso City. Queda claro que el futbol, ni entre ricos, es cuestión de dinero. En la otra llave jugada en Turín, el líder de la Seria A recibió al doceavo lugar de la Bundelsiga. No es el año del Dortmund, uno de los equipos más competitivos de las últimas campañas, pero a los alemanes les alcanza para decidir la eliminatoria en el Westfalenstadion. El mejor del partido fue Morata, un desecho del Madrid reciclado por la Juve. Entre los clubes italianos y alemanes, hay menos diferencia que entre los clubes ingleses y españoles. Hoy en día son los que mejor juegan al futbol, aunque a los fans de la Premier como organización, nos duela. Horas antes de recibir al Barça, Vincent Kompany repitió esa arrogante frase que los medios ingleses acuñaron para desacreditar los méritos de Messi en la Liga: “Jugar contra el Barça, no es tan difícil como jugar una fría y lluviosa noche en Stoke”. Tenía razón Kompany, en el Britannia Stadium de Stoke, el Barça de ayer marca ocho. 

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