Cartas oceánicas

Azcárraga y América son de izquierda

“Piojo” Herrera y “Turco” Mohamed son la izquierda del futbol mexicano. Jugadores revolucionarios, contestarios y como entrenadores, símbolos de una rebeldía que propone línea de tres o cuatro, pero exentos de aranceles en medio campo. Sin discursos oficiales son dos líderes autodidactas. Ex futbolistas naturales, formados en la injusticia que la clase política del medio, siempre al servicio de la tele, sigue comprando. Nuestro futbol y la clandestina caballerosidad que le acompaña, confunde el concepto liderazgo. El corporativismo le pesa demasiado. Basta ver la euforia que levanta en medios la próxima junta de dueños, para comprobar que el ejecutivo sport de saco, corbata y sangre espesa es noticia. Aprovecha el morbo de la información robando cámara y sintiéndose galán del día. Llegando a casa el directivo rebobina en ESPN y Fox el cuadro por cuadro de su entrevista banquetera. Los dueños son portada en México. Este es el gran problema. Cuestión de tinta y colores. Porque en las cosas del campo, donde se juega el futbol, Mohamed y Herrera son parte de la raza, puro folclore. Debería remorderle la conciencia a una directiva como la de América, déspota, imperialista y símbolo del absolutismo, dar continuidad a la imprudencia de Herrera con la insensatez de Mohamed. La decisión sin embargo es la más coherente que este club ha tomado en años. Mohamed, es el único que puede garantizar al América la pasión metropolitana que da personalidad a su historia. Es un técnico pícaro, mal vestido, bohemio y nocturno. Tiene todas las características que hacen del América un equipo normal, grande, incoherente, ni de aquí ni de allá, humano y popular. América y Azcárraga no lo saben, pero son de izquierda.