Cartas oceánicas

Asalto al poder

Último intento para desmantelar el actual régimen del futbol español, a la Monarquía del Madrid y la República del Barça les ha explotado una guerrilla en plena capital. El Atlético de Madrid con Simeone, un líder rebelde a orillas del Manzanares, encabeza esa revolución tan necesaria. Simeone no solo ha conseguido levantar al pueblo Indio, por primera vez en mucho tiempo, el Atlético es un aficionado sin complejos hasta el punto de ser considerado el equipo europeo del momento. Sin espejismos, cuando está en el campo se sabe a lo que juega, tiene objetivos claros y un once titular de los más competitivos. El problema y eso lo sabemos todos viene ahora, donde se juntan lo peor de la Liga con la mejor de la Champions. Sobrevivir al largo invierno continental entre enero y marzo depende de los futbolistas que quedan en la banca y ahí es donde Madrid y Barça sacan una enorme ventaja a este digno Atlético. Los grandes como cada año, pueden darse el lujo de montar un gran segundo equipo con reservas, por el Calderón en cambio no sobran estrellas, lo único que tiene siempre está en la cancha. Mañana recibe al nuevo Messi y al viejo Barça, nada fácil para el campeón que ya conoce las cuatro líneas de Simeone: portero milagroso, defensa heroica, medio campo feroz y delantera solidaria, si hay un equipo parido a imagen y semejanza de su entrenador ese es el Atlético de Madrid; un cuadro con algo de gaucho, mucho del muchacho de barrio y un lomo de cargador. El futbol español merece un campeón así, el Atlético (49) daría credibilidad a una Liga frustrada. Ganar al Barça (49) es indispensable para lograrlo, perder empezaría a detener esta hermosa revuelta. La Liga no se define mañana, parece que apenas empieza.   

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