Radio Pasillo

No todos los viejietos estaban en FIFA

La Federación Internacional de Fútbol ha vivido desde el principio de sus tiempos de dos cosas: de los dictadores y de esa extraña condición humana que es la controversia.Algunos socios de la FIFA en Copa del Mundo han sido nombres tan penosamente ilustres como: Benito Mussolini en Italia 1934, el general Jorge Videla en Argentina 1978, dos veces en México con el partido de estado en 1970 y 1986 y en las épocas más recientes Vladimir Putín en Rusia y El Jeque de Qatar, Hamad Bin Khalifa Al Thani.

Los territorios autoritarios con poca democracia donde las decisiones se toman de manera directa por el dictador o presidente en turno siempre le fueron bien a Jules Rimet, Joao Havelange y Joseph Blatter, todos se movían como pez en el agua en medio del caos.

En la historia de los mundiales se ha vivido de la controversia y la polémica, como ejemplos el gol fantasma de Ia Selección de Inglaterra en la final del mundial 1966 frente a Alemania. La mano de Dios de Diego Armando Maradona en los octavos de final del mundial México’86 frente a Inglaterra.

La forma casi paternal con la que los árbitros llevaron a semifinales a Corea del Sur en 2002 con decisiones polémicas en los partidos frente a Italia y España.Con la caída del suizo Blatter gracias a la intervención del FBI de los Estados Unidos (única cosa positiva que va a dejar la Copa América Centenario), el nuevo presidente de FIFA, Gianni Infantino quiere desmarcarse de los regímenes aliados a las dictaduras o escaza democracia que manejo a FIFA de su fundación el 21 de mayo de 1904.

Gianni quiere verse “cool”, dirían los chavos de ahora, y de inmediato ordenó modificar 12 reglas del fútbol soccer, que habían estado entrampadas sus aprobaciones entre los Grondona, Leoz, Warner y cuanto nombre asiático, africano, caribeño, latino, europeo y americano se le ocurra.

La modificación que ha llamado la atención es la autorización de árbitros de video para revisar específicamente: los goles, los penales, las tarjetas rojas y cuando tengan problemas para identificar a un jugador.

Mi pregunta es: ¿de verdad los dirigentes del fútbol van a renunciar al negocio de la polémica en la mayoría de las ligas profesionales del planeta tierra?Un cuestionamiento más: ¿todas las ligas del mundo van a invertir dinero en tecnología de video y capacitar personal para aplicar la tecnología en los partidos de fútbol? Mi punto es: el negocio fútbol va a desinvertir recursos en la polémica arbitral para ejecutar la eficiencia en la impartición de justicia. Al día de hoy, lo dudo.