Radio Pasillo

La vida del Tulipán

Lo que más lamento de la muerte de Johan Cruyff es que el fútbol pierde a una de las pocas personas preocupadas por agradar a la tribuna.

En un mundo en el que el balompié se reduce a ganar como sea, ya sea engañando al árbitro, corrompiendo jugadores o amañando partidos de fútbol, el holandés era de los que mostraba interés por la afición, y por ende, el espectáculo.

Desde sus épocas de jugador, a Johan le gustaba agradar la retina del espectador y televidente.

Una ventaja para él es que la televisión comenzó a transmitir varios juegos de fútbol en Europa, sobre todo de la Liga de Campeones, por lo que su irrupción en el plano continental fue la primera atestiguada en la pantalla chica.

El resto del mundo lo vio brillar en el campeonato del mundo de Alemania 74 y nos privó de su calidad en Argentina 78.Cruyff no pudo evitar la tentación de ganar dinero en el primer intento fallido de establecer una liga de fútbol en los Estados Unidos, en la década de los 70’s y, junto a estrellas internacionales como Pelé y Franz Beckenbauer, jugó en los Aztecas de Los Ángeles y Diplomáticos de Washington.

Todavía tuvo un paso fugaz por el Levante de España y puso fin a su carrera de futbolista profesional en el Feyenoord de Holanda.Una de las cosas que más admiro de Cruyff es que fue tan catalán como el más catalán.

Enarboló la bandera del Club de Fútbol Barcelona desde el primer momento que vistió la playera blaugrana y le dio identidad futbolística, además de regional, a un equipo de fútbol que empezó a dirigir en medio de la desgracia futbolística.

Como entrenador, Johan entendió dos cosas: el fútbol pasa por los jugadores y el director técnico está para mejorar el nivel de juego de sus futbolistas. Pep Guardiola declaró una vez que Johan Cruyff había creado la “Capilla Sixtina del Fútbol” y, años después, Frank Rijkaard la había restaurado, ambos con el Club Barcelona.

En medio del fútbol de ganar como sea, que han encabezado en años recientes José Mourinho o Diego Simeone, Cryuff se mostró crítico y preocupado de que el aficionado fuera pervertido por el fútbol corporativista que gana títulos pero devasta el entorno del equipo.

Johan fue un adelantado a su época. Como jugador entendió la importancia del marketing, y la marca con su nombre la trasladó a sus academias de fútbol por el mundo y su propia marca de ropa.En su paso por México conoció la necedad directiva del dueño de un equipo de la Liga Mx, cuyo conocimiento del deporte es tan limitado que ni siquiera Jorge Vergara sabe lo que quiere del club Chivas, excepto no perder.

Se fue el número 14 y el espectáculo fútbol queda en la orfandad.