Radio Pasillo

No es un torneo para débiles

No tengo duda que en los últimos ocho torneos cortos no habíamos visto una competencia tan cerrada en la fase regular del torneo corto de la Liga Mx.

Si partimos del hecho de que las 17 jornadas forman parte de una ronda clasificatoria para acceder al título del fútbol mexicano, al día de hoy no podemos asegurar cuales serán los ocho equipos que estarán en la liguilla.

Cuando estamos llegando a la mitad del calendario del torneo Clausura 2018, las nóminas no han marcado diferencias y los apuros por el descenso han provocado que cualquiera le gane a cualquiera.

Por ejemplo, Tigres de visitante la pasó mal en Puebla, Querétaro, Pumas y Lobos BUAP, con saldo de dos derrotas y dos empates. Rayados tiene problemas para ganar como local. Sólo pudo vencer a León y empató con Morelia, Xolos y Cruz Azul, además perdió el pasado fin de semana ante Necaxa 3-0 en Aguascalientes.

Puebla, un equipo perdedor por excelencia en los últimos años, ha fincado su toneo en los cuatro partidos como local que ha jugado hasta el día de hoy, ganando todos y sumando su primer punto como visita en Cruz Azul. Resultado, cuarto lugar con 13 puntos.

Nunca como antes, conceder ventajas desde el vestidor con un planteamiento mal diseñado o alinear jugadores que no estén en su mejor momento son ventajas que le entregas al rival y te van a costar puntos, que al final, te pueden dejar fuera de la liguilla.

Del lugar 1 al 12 hay sólo 5 puntos de diferencia. El tráfico está en pleno para la segunda parte del actual torneo.

No es un torneo para esperar que un jugador funcione o para alinearlo fuera de la posición que domina. Lo mismo aplica para Pedro Caixinha con Cauteruccio, que para Tigres con Rafael Carioca o “El Maza” Rodríguez con Facundo Erpen con Lobos.

Sobrevivir al torneo depende de decisiones acertivas antes, durante y después de cada partido. Quien muestre debilidad se quedará fuera de la fiesta grande.