Radio Pasillo

Si sacas arena cavas un pozo

Los últimos dos años y medio están cobrando factura en el equipo Santos Laguna. Los planteles de jugadores de bajo costo o negociaciones en cambios de futbolistas meten a la franquicia en problemas en el tema porcentual.

El trofeo de campeón del torneo Clausura 2015 parecía dar legitimidad a la versión de que Santos tenía, en ese momento, un plantel para los siguientes dos años, en el que la juventud tenía preferencia, sostenida en los nuevos liderazgos (Marchesín, Molina y González).

Pero la versión sólo duró 5 fechas del siguiente campeonato, cuando Pedro Caixinha renunció y el equipo empezó a navegar a la deriva. Pako Ayestarán se dio cuenta que el plantel de jugadores no daba para más, pidió refuerzos y sacar las manzanas podridas del vestidor, la respuesta institucional fue mostrarle la puerta de salida.

Luis Zubeldía llegó por petición explícita de la legión argentina, la cual lo conocía y, además, estaba dentro del presupuesto.

El técnico argentino controló los impulsos bipolares de Marchesín pero también se dio cuenta que el plantel no daba para más y al pedir refuerzos no contrataron lo que solicitó sino lo que se pudo. Zubeldía claudicó seis meses después de haber llegado a la Comarca Lagunera.

El club albiverde contrató hace un año a José Manuel de la Torre pensando en que el equipo está en el tobogán de la tabla del descenso.

Chepo se adaptó al sistema de transferencias de Santos Laguna basado en cambio de jugadores y adquirir futbolistas de bajo costo.

Sin embargo, las limitaciones de los últimos dos años y medio pasan factura. Un equipo que tiene sólo 11 jugadores titulares difícilmente puede aspirar a 8 triunfos por torneo. Cada entrenador que pasó por el banquillo de Santos se percató de esta situación y a cada uno le estalló el problema tarde o temprano.

Hoy el descenso es real, no puedes pasar impune en la tabla de cocientes con dos torneos nefastos de 17 y 16 puntos. El mal arranque de torneo te pone al nivel de clubes que tradicionalmente pelean el descenso como Veracruz, Puebla, Atlas o Querétaro.

Las ideas europeas y de ensueño han cobrado su cuota, ahora se debe pagar con una dura dosis de realidad las consecuencias de años de turbulencia. Es lo que hay.