Radio Pasillo

El problema no son las rotaciones, son las posiciones

El 99% de los aficionados mexicanos al fútbol se preguntaron el pasado miércoles, luego de ver la alineación titular de Juan Carlos Osorio, en el partido frente a Nueva Zelanda ¿quién va a jugar de contención? 

Eso significa que la abrumadora mayoría estuvo de acuerdo que la posición de contención no fue cubierta por ninguno de los 10 elementos de campo que estuvieron en el estadio de Sochi. Al problema de no haber utilizado un contención natural se agregó que tampoco hubo laterales que dominaran las posiciones, tanto Alanís como Salcedo, y después, Diego Reyes, se adaptaron a lo que les pidió el entrenador colombiano.

Entonces, lo que hizo Juan Carlos Osorio no fue rotación, fue una pachanga, es decir, si Jonathan Dos Santos y Héctor Herrera hubieran sido sustituidos por Rafael Márquez y, tal vez, Andrés Guardado (por citar otro jugador que jugó de contención) hablaríamos de rotaciones, sin embargo, el concepto no aplica porque ninguno de los jugadores utilizados dominaban la recuperación de pelota.

Si los laterales hubieran sido Miguel Layún y Luis Reyes entonces analizariamos rotaciones, sin embargo, la definición correcta es improvisación.  El resultado fue un “frankestein” que por poco le cuesta el juego a la Selección Mexicana de no haber sido por el delantero neozelandés de nombre Chris Wood, por cierto capitán de su equipo, quien falló tres claras y manifiestas oportunidades de gol.

Si el colombiano Osorio se atreve a poner la misma alineación frente a Chile o Alemania, el tricolor se lleva cuatro o cinco goles en contra sin ningún problema.

Los jugadores del tricolor tienen talento y calidad lo que permite evitar derrotas ante selecciones de tercer nivel como Nueva Zelanda, pero ante rivales de segundo y primer nivel las cosas podrían ser diferentes porque las fallas del oponente no serán tan frecuentes.

Yo no tengo problema con rotar jugadores, siempre y cuando sean elementos que dominen la posición. Lo que me preocupa es que Osorio está inventando en sus alineaciones y eso provoca que las probabilidades de ganar bajan en forma considerable. Esto ratifica mi postura en columnas anteriores, cuando un entrenador dice que es metodólogo ¡cuidado! porque buscará inventar el agua tibia.