Radio Pasillo

El partido de lo inesperado…

Fue lo que vimos en el juego del pasado viernes en el TSM. Las dos mejores defensas, con menos goles permitidos en el torneo, terminaron por aceptar 5 goles entre las dos. Los apostadores debieron pasar su primer coraje de la jornada, tomando en cuenta que la línea de apuestas marcaba bajas.

Santos anotó dos goles en dos minutos cuando el partido estaba trabado, sin oportunidades claras de gol en ninguna portería y con constantes errores a la hora de pasar el balón en el último tercio de la cancha. Y a final de cuentas el equipo que cometió los errores más graves en ese lapso de 120 segundos fueron los Tuzos, primero con atajada de Oscar Pérez para el remate de Martín Bravo y después con la mano dentro del área de Stefan Medina para el penal anotado por Néstor Calderón.

El conjunto lagunero tomó lo que la escuadra visitante le dio y todavía lo redondeó con el golazo de Luis Ángel Mendoza, disparo cruzado desde fuera del área al poste izquierdo. Que Santos Laguna se fuera con ventaja de tres goles al terminar el primer tiempo, es otro punto inesperado en el partido del viernes anterior.

Al inicio de la segunda parte, Pachuca intentaba crear jugadas ofensivas pero sin éxito y los albiverdes habían renunciado a tomar el control de la pelota a la espera de un contragolpe, el cual nunca llegó. Y Santos pagó la osadía a mitad del segundo tiempo. Así como el conjunto local anotó dos en dos minutos, fue la misma dosis que aplicó Pachuca.

En la primera anotación de la visita, Santos presiona sin presionar con cinco jugadores. Villafaña, Rabello, Molina, Bravo y Dávila se quedan viendo como Pachuca les toca la pelota en su propia área, esto provoca que Hirving Lozano no tenga problemas para quitarse de enfrente a Diego González en el tránsito de la pelota en medio campo. El jugador que había iniciado los toques de la pelota en su propio terreno, Jonathan Urretaviscaya fue quien terminó la secuencia disparando a la portería de Marchesín para el gol.

En el segundo tanto hidalguense, proveniente de pelota parada, es un centro al área en el que Martín Bravo no salta y José Abella se queda atrás de Erick Gutiérrez quien en un acto de contorsionista remató con la cabeza al ángulo izquierdo de la portería de Agustín. En menos de 120 segundos, el susto pleno para los aficionados en el TSM.

Santos “quemó” tiempo en una serie de tiros de esquina en terreno tuzo y así consumió más del 50% de los últimos 15 minutos del partido, incluido tiempo agregado. Inesperado pero bienvenido triunfo lagunero frente a uno de los top 8 del torneo, que mete a los aficionados al interés en el fútbol, y viene América.